miércoles, octubre 26, 2005

Good, fine, perfect, GREAT! (Guía para sobrevivir a las jugadas de la razón)

Cuando mi querido Sundararaman Ramamoorthy veía que las cosas iban de mal en peor lo único que atinaba a decir era una lista de palabras de buen ánimo, que por supuesto no reflejaban en absoluto el momento actual. Nunca supe si se trataba de tirar buena onda para el resto del equipo o si era una especie de terapia de auto-convencimiento para seguir adelante, a pesar de los plazos mal dados, los clientes exigentes, y el pobre idiota de turno que le explicas las cosas mil veces y no hay caso que entienda. Entiéndase como idiota desde aquel administrativo que todavía está como en primer año de contabilidad general a pesar que lleva como 10 años trabajando hasta el gerente que después de hacer tiras todas tus ideas vuelve en una o dos semanas proponiendo lo mismo que tú propusiste. Qué descaro. Qué lástima.

Hay ocasiones donde la estupidez humana, entiéndase, la propia, actúa como si fuera el gran factor común ante todos nuestros actos. ¿Una palabra mal entendida? Ahí está generando problemas. ¿Un acto despreocupado? Por ahí se va quien esperaba más para sí en la concreción del hecho.
Y todo lo anterior se transforma en una pequeña pesadilla de la cual no hay cómo diablos salir. Al momento infinitesimalmente posterior, viene la sensación de vacío donde tratando de encontrar una respuesta medianamente coherente a lo que ha pasado. Por cierto, esa respuesta no existe.

Después las sensaciones raras, la injusticia en el corazón, y si algo tienes de sensibilidad cerebral todo resulta en por qué, por qué y más por qué. Ante tamaña desazón, tomemos el ejemplo de nuestro amigo R y simplemente digamos "Good, fine, perfect, GREAT!"

1 comentario:

Benja Blanco dijo...

Bueno otro gurú de nuestros tiempos es coco legrand quién postula... No importa la wea que te digan... Vo'te hací el hueón.